mas que un blog, una mala influencia

Aquí, hablando bajito, no valla a ser que me vallan a escuchar.

Acabo de ver la serie de “No tengo miedo” En Netflix y la imagen de uno de los niños, tocó una fibra en mi, una fibra que ya había sido movida antes de su lugar por accidente y que no he podido olvidar hasta ahora y cada vez que me acuerdo, algo en mi se conmociona.

No voy a mensionar en nombre del otro caso que recordé porque no quiero que lo busquen, pero quién sea que sepa de True Crime va a saber exactamente qué caso es.

El tormento que vivió esta chica de 17 años fue tan horrible que su muerte fue más que una liberación, un alivio a su sufrimiento.

A veces, desde que leí su caso, intermitentemente, mientras hago mis cosas, pienso en ella y me imagino como debió haber sido su pelo, qué debe haber pensado mientras estaba capturada, qué pudo pasar por su mente y su corazón mientras vivía lo que estaba viviendo.

Me preguntó si había una ventana por la que pudiera observar aunque sea un pedacito del exterior todos los días, una rendija, algo que le diera un solaz.

Volviendo a la serie que mensioné al principio, no quiero spoilearla, pero en una escena se puede ver el tobillo de uno de los personajes abierto, lastimado por un grillete, entonces pensé, en ellos…

Ellos…

A quienes me da miedo referirme, porque siento que viene una sombra muy negra y que mis palabras van a condenarme si lo que estoy pensando, en realidad va a pasar cerca de mi casa (y lo que tengo miedo que pase en mi casa, rima con casa)

Se que esto suena muy críptico y medio creepy pero solo hay que abrir reels en Instagram y alguna noticia saldrá que los haga entender de lo que estoy hablando.

La verdad… Tengo miedo.

Hay cierta página del internet flaggeando a enemigos de cierto régimen, gente de prioridad que habla abiertamente de que tan en contra están de las acciones llevadas a cabo por este grupo de gente.

Cuando me enteré de esta página pensé, para qué hacen eso?, cuando la neta se que solo hay una razón…

Ponerle un blanco en la espalda a todas estas personas.

Y todo aquel que hable mal, que levante su voz, que diga algo ligeramente en contra, estará hipervigilado por todos lados en el mejor de los casos o será chantajeado para que se calle…

En el peor?… Ustedes saben qué pasaría en el peor de los casos.

Hemos sido unos ingenuos, todos, al permitir lo que hemos permitido por una pizca de conectividad y visibilidad ilusoria, ahora todos estamos vigilados y todas nuestras palabras podrán ser usadas en nuestra contra cuando las vendan al mayor postor.

Mientras tanto ellos, son atacados de las maneras más atroces y crueles…

Sistemáticamente diezmados.

Una vez leí, que a algunos de ellos que quieren ser futbolistas, les amputan la pierna, que en los juguetes les esconden detonadores, que los privan de la comida para verlos morir de hambre y se burlan de ellos…

De sus padres, de sus muertos.

A veces pienso en la chica de 17 años y me imagino salvandola y regreso a este momento…

Este momento donde exactamente lo mismo le está pasando a ellos y yo estoy aquí, paralizada del miedo, viviendo cientos de kilómetros de dónde todo está sucediendo.

Cómo pudimos, como humanidad, llegar hasta a esto?

Parece que hemos ido cediendo libertades y poderes a cambio de pequeños placeres y comodidades ilusiorias, haciendo tratos con el diablo a cambio de protección y estabilidad mientras entramos a una prision y ahora estamos a su merced…

A la merced de un culto de muerte disfrazado de excelencia y victimismo.

Si quisiéramos parar lo que está pasando tendríamos que hacerlo entre todos, al unísono, como un solo corazón y una sola mente…

Y estar dispuestos a lo que sea.

Pero todos estamos tan divididos ahora que no funcionaría porque primero tendríamos que recordar lo más básico de nuestro ser:

Que somos vida, el don más precioso, que somos vulnerables al tiempo y que lo que el tiempo toca lo desgasta para destruirlo o pulirlo.

Que pertenecemos a la tierra y debemos cuidar todo lo que vive sobre ella y eso incluye los unos a los otros.

Pero que hace una persona sola?, que hace una persona sola y con miedo?.

Mi vida es pequeña, pero es mi tesoro más valioso…

Irónicamente, me siento como David frente a Goliat, podré hacerle daño con una palabra?

La neta es que no.

Pero eso no significa que no piense en lo que está pasando, que no piense en las otras pequeñas vidas, los otros tesoros que se están perdiendo.

No significa que no piense en cuántas personas están perdiendo a los amores de sus vidas, a sus madres, a sus padres, a sus hijos…

A sus amores verdaderos, por ambiciones expansionistas, porque a unos les conviene  creersela que lo material es lo único que importa, por acumular rencores de años y no hartarse de tanto puto odio y locura.

Por obedecer…

Obedecer a la cultura y a religiones podridas hasta la médula, viejas, caducas, que tienen todo menos la noción de la decencia básica que se requiere para coexistir.

Hay demasiados cultos a la muerte disfrazados de pureza y autoritarismo!.

Demasiada lujuria por el consumo, demasiadas ganas de desacuerpar a todos para que no sientan todo el veneno que se están tragando.

Yo no los olvido

No olvido a los pequeños, pienso en ellos tan seguido y no puedo imaginar la obscuridad que están presenciando con sus ojos…

La sangre que les está tocando ver a tan corta edad, la desolación y la crueldad de la que están siendo testigos…

Cómo matan todo lo que trate de traerles esperanza, solo por ocasionarles sufrimiento, mientras todos observamos.

La chica de 17 años pudo haberse salvado, pero la policía no investigó más a fondo su caso, porque sus captores dijeron que no… Que no la tenían secuestrada y los policías solo se fueron.

Cómo en una pinche pesadilla.

Es más cómodo pensar que todo está bien y que se arreglará solo, en vez de confrontarlo, en vez de ver que la sombra que muerde a unos es la misma que está empezando a lamernos los tobillos.

No puedo dejar de preguntarme cuál es mi papel en esto…

Porque debo tener un papel, por ínfimo que sea…

Pero a veces simplemente pienso en todas esas pequeñitas vidas que sufren y me siento como si fuera la peor persona en el mundo por no hacer todo lo que pueda para ayudarlas con su sufrimiento…

Cómo puedo permitir, como ser humano, un mal tan abyecto y una masacre tan despiadada, sin abrir la boca, sin irme a agarrar a putazos con alguien o sin ir a protestar al menos…

Pero tengo miedo… Yo la neta si tengo miedo.

Y cuando tengo miedo solo pienso en una cosa, que no podemos solos…

Ni los niños, ni ustedes, ni yo, la pregunta es, como frenamos esto antes de tenerlo frente a nuestras casas?

O frente a nuestra agua o peor aún, frente a los amores de nuestras vidas.

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