
Hola peeps! Esta es la primera cosa en formato Audio que subo a mi blog, es como un calis para ver qué tal me siento leyendo mis cosas y también irme familiarizando con el formato podcast.
En esta ocasión voy a leerles un ensayo que hice ayer y grabé ahora en la mañana después de una noche de insomnio, así qué andaba de greñas, no esperen una calidad influencer.
Lo escribí como mi tributo al niño interior de mi espíritu Millennial, a veces siento que todo mundo creció demasiado en su rol adulto y a veces me pregunto si en realidad les encanta eso.
Se que debe haber personas que se sienten bien orgullosas de ser un adulto funcional y eso lo admiro mucho, pero también me preguntó que pasó con esa parte infantil y divertida de las personas…
A veces la vida real, los pagos, los hijos, la vida en pareja formal, por su naturaleza, digamos inmersiva, puede hacer que olvidemos un poco nuestra alma y nuestra parte más genial para cumplir con “el deber ser”.
Yo opté por darle la vuelta a esa tortilla y decir….
Nah! Renuncio y ahora vivo una vida mucho más coherente con lo que mi corazón realmente necesita para ser feliz, sin embargo también tengo que pagar cuentas y lidiar con el mundo como todos y a veces tengo que recordar que tengo alguien a quien recordar y amar que no es alguien fuera de mi, si no a mi misma en mi versión más tierna, vulnerable y sin editar.
De eso se trata este ensayo…
Y espero que esto les haga recordar a esos niños que fueron, a los que habría deseado conocer cuando era una niña.
Que estoy segura de que eran tan geniales como los adultos en los que se convirtieron.
Abrazos y feliz día del niño interior!
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